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Gatos polidáctilos: los mininos de siete dedos

Los gatos polidáctilos son gatos que nacen con más dedos de los habituales en las patas. La mayoría de los gatos tienen 18 dedos en total (cinco en cada pata delantera y cuatro en cada trasera), pero los polidáctilos pueden tener seis, siete u ocasionalmente más en alguna de sus extremidades. No es una enfermedad ni una deformidad funcional en la mayor parte de los casos: es una variación genética que convierte sus patas en algo que recuerda, literalmente, a una manopla.

gatos polidactilos

El nombre viene del griego: “poli” (muchos) y “daktylos” (dedos). También se les llama gatos Hemingway, porque el escritor Ernest Hemingway tenía debilidad por ellos y en su casa de Key West, Florida, llegó a reunir una colonia entera. Hoy sus descendientes siguen viviendo allí y son uno de los reclamos turísticos del lugar.

Por qué nacen los gatos con más dedos de lo normal

La polidactilia en gatos es resultado de una mutación en el gen Pd, que afecta al desarrollo de las extremidades durante la gestación. Este gen tiene un comportamiento autosómico dominante, lo que significa que con que uno de los dos progenitores lo tenga, hay una probabilidad real de que parte de la camada nazca con dedos extra. No hace falta que ambos padres sean polidáctilos para que aparezca el rasgo.

Lo interesante es que la mutación no siempre produce el mismo resultado. Algunos gatos desarrollan un dedo extra solo en las patas delanteras. Otros lo tienen en las cuatro patas. La cantidad de dedos adicionales también varía: lo más común es uno o dos de más por pata, pero existen casos documentados con hasta nueve dedos en una sola extremidad. El récord Guinness en esta categoría pertenece a un gato canadiense llamado Jake, con 28 dedos en total.

Hay algo que conviene saber si tienes un gato con esta característica: no todos los dedos extra están igual de desarrollados. Algunos tienen hueso, articulación y una uña funcional. Otros son más rudimentarios, casi como un apéndice sin uña o con una uña que crece en ángulo raro. Esto tiene consecuencias prácticas para el cuidado, como veremos más adelante.

¿Los gatos polidáctilos tienen algún problema de salud asociado?

En la mayoría de los casos, los gatos polidáctilos llevan una vida completamente normal y sin molestias derivadas de sus dedos extra. La polidactilia aislada, sin otras alteraciones en el desarrollo, no causa dolor ni limita la movilidad. De hecho, muchos dueños describen a sus gatos como especialmente habilidosos con las patas, capaces de agarrar objetos o abrir puertas con una facilidad que sorprende.

Hay, sin embargo, una distinción importante que hacer. No toda polidactilia felina es igual. Existe una forma que los veterinarios llaman polidactilia preaxial (los dedos extra aparecen en el lado del pulgar) y es la más común y la más benigna. Pero hay otra variante, llamada polidactilia postaxial o asociada al síndrome de Hemingway, que en algunos linajes puede ir acompañada de otras malformaciones óseas o articulares. En esos casos, el gato puede presentar dificultades en la marcha o cierta incomodidad. Si adoptas un gato polidáctilo, una revisión veterinaria al inicio te permitirá saber exactamente con qué tipo tienes que ver.

El riesgo real más frecuente es mucho más mundano: las uñas de los dedos extra no siempre se desgastan solas. Un dedo que no apoya bien en el suelo no roza el sustrato, y su uña crece sin freno. Si no la cortas con regularidad, puede llegar a clavarse en la almohadilla. Es el mismo tipo de problema que ocurre con los espolones en los perros, aunque aquí el mecanismo es diferente. El cuidado de esas uñas no es opcional.

Cómo cuidar las uñas de un gato con dedos extra

El cuidado de uñas en un gato polidáctilo requiere más atención que en un gato convencional, especialmente en los dedos que no tocan el suelo. La rutina básica consiste en revisar todas las uñas cada dos o tres semanas y cortar las que superen la longitud normal. No hace falta que lo haga un veterinario si el gato está acostumbrado y tú tienes práctica, pero si hay alguna uña en una posición extraña o con un ángulo difícil, pide ayuda profesional antes de intentarlo a ciegas.

Un rascador sigue siendo útil, aunque no resolverá el problema de los dedos que no apoyan. Si tu gato tiene un dedo extra bien colocado que sí roza el suelo al caminar, ese se desgastará de forma más natural. El resto necesitarán tijera o cortauñas. Si ves que una uña ya ha empezado a curvarse hacia la almohadilla o que el gato cojea o lame mucho esa zona, ve al veterinario sin esperar. Igual que ocurre cuando un gato araña el sofá en lugar del rascador, el comportamiento cambia cuando algo le molesta físicamente.

Más allá de las uñas, no hay cuidados especiales que un gato polidáctilo necesite por el simple hecho de tener más dedos. Come lo mismo, juega igual, duerme en los mismos sitios absurdos de siempre. El gato tiende a elegir lugares de descanso por razones que poco tienen que ver con sus patas.

La historia náutica de los gatos polidáctilos

Hay un capítulo de la historia de estos gatos que merece contarse porque explica por qué su presencia se concentra en ciertas regiones del mundo. Los marineros de los siglos XVII y XVIII consideraban a los gatos polidáctilos especialmente valiosos a bordo. La creencia popular era que sus patas más grandes los hacían mejores cazadores de ratones y que tenían mejor equilibrio en cubierta durante las tormentas.

Si era verdad o no importa menos que el resultado: estos gatos viajaron en barcos mercantes y pesqueros que salían de los puertos del oeste de Inglaterra, especialmente de Cornwall, hacia América del Norte. Por eso hoy la polidactilia es especialmente frecuente en la costa este de Canadá y Estados Unidos, sobre todo en Boston y en la zona de Nueva Escocia. En Europa, su presencia se concentra más en las islas del Atlántico, incluido el archipiélago de las Azores. Es un ejemplo de cómo la genética de una población animal puede rastrearse siguiendo rutas comerciales de hace tres siglos.

En algunas de estas comunidades costeras, los gatos polidáctilos no eran una curiosidad sino algo casi esperado. La variante genética se perpetuó sencillamente porque nadie la seleccionó en contra, y los gatos con esa característica tuvieron acceso a los barcos, se reprodujeron en los puertos y extendieron el gen por donde llegaban.

¿Hay razas de gato con más tendencia a la polidactilia?

La polidactilia puede aparecer en cualquier gato, de cualquier raza o sin raza definida. No está vinculada a un estándar racial concreto. Dicho esto, hay una raza en la que la polidactilia no es solo frecuente, sino que forma parte de su definición: el gato Maine Coon polidáctilo.

Históricamente, los Maine Coon del noreste de América tenían una prevalencia de polidactilia muy alta, precisamente por su origen en esa misma zona costera donde los gatos de los barcos dejaron su herencia genética. Durante décadas, los criadores de la raza eliminaron la polidactilia de los estándares reconocidos por las asociaciones felinas más importantes, porque se consideraba una irregularidad. Sin embargo, hay asociaciones que sí reconocen el Maine Coon polidáctilo como variante legítima. Si te interesan los rasgos particulares de esta raza, hay bastante más que contar sobre lo que implica convivir con un Maine Coon más allá de sus patas.

En gatos sin pedigrí, la polidactilia aparece de forma dispersa en todo el mundo, aunque con mayor concentración en las zonas históricamente conectadas con las rutas navales mencionadas. Un gato mestizo callejero de Boston tiene más probabilidades de ser polidáctilo que uno de Madrid, simplemente por la historia demográfica de esas poblaciones felinas.

¿Se puede adoptar un gato polidáctilo sin saber que lo es?

Perfectamente. Muchos gatos polidáctilos llegan a sus casas sin que nadie haya reparado en sus patas durante el proceso de adopción. Cuando el nuevo dueño lo descubre, suele ser al cogerle las patas o al ver que sus huellas en el suelo mojado tienen una forma un poco diferente. No es una característica que salte a la vista si el gato está tranquilo y no enseña los dedos.

Si adoptas un gato adulto y resulta ser polidáctilo, la primera visita al veterinario debe incluir una revisión de todas las patas. El veterinario comprobará cuántos dedos extra tiene, si tienen uña funcional, si la articulación está bien desarrollada y si hay alguna uña que ya necesite atención. Con esa información, sabrás exactamente qué revisar y con qué frecuencia. Adoptar un gato adulto tiene sus particularidades, y conocer bien su anatomía desde el principio es parte de un buen arranque.

Los gatos polidáctilos no tienen más tendencia a desarrollar enfermedades sistémicas, problemas cardíacos ni alteraciones del comportamiento por el hecho de tener dedos extra. Son gatos con las mismas necesidades de enriquecimiento, contacto y espacio que cualquier otro. Si tu gato busca constantemente los puntos más altos de la casa, eso no tiene nada que ver con sus patas: es simplemente gato siendo gato.

Lo que más les diferencia de otros gatos es lo que menos se nota

Convivir con un gato polidáctilo es, en el día a día, casi idéntico a convivir con cualquier otro gato. La diferencia real está en esas revisiones de uñas que no puedes saltarte y en conocer bien la anatomía particular de tu animal para saber qué es normal en él y qué no. Todo lo demás, incluyendo sus manías, sus formas de comunicarse contigo o sus lugares favoritos para dormir, responde a los mismos mecanismos que en cualquier felino.

Hay algo que sí llama la atención a quien convive con ellos: sus patas delanteras, cuando tienen un pulgar extra bien desarrollado, les dan una capacidad de prensión superior a la media. Algunos aprenden a abrir pestillos sencillos, a sacar objetos de sitios estrechos o a sostener juguetes de una forma que en un gato estándar sería imposible. No todos los polidáctilos llegan a ese nivel, depende de dónde esté colocado el dedo extra y de cuánto lo haya usado desde cachorro. Pero cuando ocurre, el efecto es bastante llamativo.

Si tu gato tiene esta característica, no necesita tratamiento ni corrección. Necesita revisiones regulares de uñas, una primera evaluación veterinaria completa y el mismo cuidado que cualquier gato. Los gatos tienen comportamientos que parecen raros y en realidad tienen una explicación muy concreta; lo mismo vale para su anatomía. Un dedo de más no es un problema en sí: solo es información sobre cómo cuidarle bien.

Tampoco viene mal recordar que muchos gatos callejeros son polidáctilos sin que nadie lo sepa, porque en la calle esa característica no les resta nada. Si en algún momento te planteas acoger a uno de esos gatos, sus dedos extra no son razón para descartarlo. Son, en todo caso, parte de lo que lo hace singular.

Preguntas frecuentes

¿Los gatos polidáctilos sienten dolor en los dedos extra?

En la mayoría de los casos, los gatos polidáctilos no sienten dolor en sus dedos extra si estos están bien desarrollados y sus uñas se cortan con regularidad. El dolor aparece cuando una uña crece sin control y se clava en la almohadilla, o si hay alguna malformación articular asociada. Si tu gato lame mucho esa zona, cojea o evita apoyar la pata, hay que acudir al veterinario para descartarlo.

¿Cuántos dedos puede tener un gato polidáctilo como máximo?

No hay un límite fijo establecido por la genética, aunque los casos extremos son raros. El récord reconocido por el Libro Guinness fue el de Jake, un gato canadiense con 28 dedos en total. La mayoría de los gatos polidáctilos tienen entre 19 y 22 dedos, con uno o dos dedos extra concentrados principalmente en las patas delanteras.

¿Puedo cortarle las uñas a mi gato polidáctilo en casa o necesito ir al veterinario?

Si tienes práctica cortando uñas de gatos y tu gato lo tolera, puedes hacerlo en casa sin problema. Lo importante es no saltarte ningún dedo, incluyendo los que no apoyan en el suelo, porque son los que más riesgo tienen de crecer en exceso. Si alguna uña tiene un ángulo raro o está muy cerca de la almohadilla, es mejor que la primera vez la revise un veterinario y te enseñe cómo manejarla.

¿Mi gato polidáctilo puede vivir en un piso sin ningún problema?

Sí, un gato polidáctilo puede vivir en un piso exactamente igual que cualquier otro gato. Sus dedos extra no le generan necesidades de espacio distintas ni le impiden trepar, jugar o descansar con normalidad. Lo que sí es importante en interior es mantener las uñas controladas, porque el desgaste natural es menor que en animales que salen al exterior.

¿La polidactilia en gatos se puede transmitir a las crías?

Sí, la polidactilia en gatos es una característica hereditaria causada por un gen dominante. Esto significa que si uno de los progenitores es polidáctilo, existe una probabilidad real de que algunas crías hereden el rasgo. No todas lo harán, pero el gen puede transmitirse incluso si solo uno de los padres lo tiene. Si tu gata polidáctila no está esterilizada, ten esto en cuenta.

¿Por qué a los gatos polidáctilos se les llama gatos Hemingway?

El apodo viene de Ernest Hemingway, el escritor estadounidense, a quien le regalaron un gato polidáctilo blanco llamado Snow White a principios de los años treinta. Hemingway vivía en Key West, Florida, y llegó a tener una colonia numerosa de estos gatos en su finca. Cuando murió, la propiedad se convirtió en museo y los descendientes de aquellos gatos siguen viviendo allí hoy, protegidos como parte del patrimonio del lugar.

Aviso importante: La información de este artículo es únicamente orientativa y no sustituye la valoración de un profesional. Cada mascota y cada raza tiene necesidades propias, por lo que cualquier duda sobre su salud, alimentación o comportamiento debe consultarse siempre con tu veterinario de confianza.